2D - Lo Básico de una Buena Prendida

Comienza Temprano
Empieza a amantar cuando pienses que tu bebé debe estar comenzando a tener hambre, antes de que muestre señales de hambre. Al comenzar antes de que tu bebé este demasiado hambriento te dará tiempo de sobra para trabajar y conseguir una posición y prendida correcta mientras tu bebé todavía está tranquilo y no excesivamente hambriento.

Acomódate
Una buena posición inicial es la “posición de cuna,” donde la madre se sienta en una silla o en la cama y sostiene a su bebé de lado a lo largo de su torso en una línea recta.

Para comenzar ponte cómoda en una posición confortable con muchas almohadas y soporte en tu espalda, cuello, y brazos y tu bebé. Una vez que tu bebé se prenda del seno, pasaras un rato largo en esta posición,, por eso debes tomarte tu tiempo en acomodarte.

Después de que te sitúes, acuesta a tu bebé en una almohada normal o especial para amamantar sobre tus piernas. Asegúrate de que la almohada levantar a tu bebé al nivel de tu seno vas a querer traer a tu bebé a tu seno, no tu seno a tu bebé. Revisa que su bebe este cómodo. Su cabeza debe estar alineada con su cuerpo.

Prendida
El bebé debe comenzar acostado de lado atravesando el torso de la madre, con su barriga hacia la barriga de su mama, con su nariz alineada con el pezón de la madre.

La madre debe sostener su seno con su mano en una posición “C” (con los dedos bien atrás de la areola) y cosquillear el labio del bebé con el pezón para animar al bebé a abrir su boca grande. Idealmente el bebé debe agarrarse abriendo su boca de 140-160 grados de ángulo (desde la esquina de la boca).

A medida de que la boca del bebé se abre, trae el bebé hacia tu seno (NO lleves tu seno hacia el bebé), con el mentón tocando y la boca del bebé cubriendo lo más que pueda de la areola. Los labios del bebé deben abrirse hacia afuera cubriendo y la mayor parte de la areola con el labio inferior.

Evaluar la Prendida
Si estás cómoda y tu bebé está succionando y tragando, probablemente tienes una buena prendida! Si no tienes una buena prendida, remueve a tu bebé y comienza de nuevo. Para desprender a tu bebé utiliza tu dedo pequeño e introdúcelo en la esquina de la boca de tu bebé rompiendo la succión y despegando a tu bebé del seno.

Un poco de sensibilidad en los senos es normal al comenzar a amamantar, pero es importante consultar con una consejera de lactancia cualquier dolor o problema.